sábado, 3 de diciembre de 2011

SUECIA - HÖGA KUSTEN

Suecia tiene rincones sorprendentes como el que hoy os explicamos, la Höga Kusten (Costa Alta) es quizás el único lugar del país donde puedes encontrar montañas,lagos, fiordos y bonitos pueblos pesqueros en poco más de 100 km entre los pueblos de Köpmanholmen y Utansjö.

Toda la costa entró en el listado de la UNESCO debido a su valor geológico que recae principalmente en la constante elevación de sus territorios. Durante la era glacial debido al peso del hielo la tierra se hundió y  tras el retroceso del hielo la tierra que con anterioridad fue hundida hoy ha emergido en forma de montañas y acantilados, paisaje curioso en un país tan llano!Como primera parada nos dimos un paseo por el Parque Nacional de Skuleskogens al norte de la costa, un lugar con muchos senderos bien indicados y donde seguramente puedes encontrar multitud de bonitos rincones. Por cierto, un buen lugar donde pasar una tranquila noche rodeado de naturaleza (ver dónde dormimos?).

Pasado el Parque Nacional nos encontramos con la bien indicada carretera turística que te conduce a través de zonas de interior y de costa hacía las principales atracciones de la zona. Basta seguir el símbolo de la flor para poder alcanzar los bonitos pueblos de la costa.


Nuestra primera parada fue en Norrfällsviken situado en unos de los mútliples extremos de la costa, la Höga Kusten no tiene una forma uniforme si no todo lo contrario, esta compuesta por varias entradas y salidas de mar y tierra que crean pequeños o grandes fiordos pero que a la vez ofrece pueblos situados en mar abierto, una bonita mezcla que acompañada de las montañas cubiertas de espesos bosques cayendo al mar le dan un toque especial.

En el pueblo de Norrfällsvike además de todo esto se le suma la curiosidad de que todas las rocas de alrededor de la costa son de color rojizo, un toque de color que se añade a la bonita localización del lugar.El pequeño pueblo preservado en forma de semicirculo entorno al mar esta formado por casas de madera pintadas de color rojo y blanco, de diferentes tamaños y formas, hecho que nos sorprendió viniendo de las villas-iglesias donde casi todas las casas eran iguales. Aquí puedes encontrar desde cabañas a casas que recuerdan al estilo holandés, con balcones suspendidos en el mar o con pequeños jardines en la parte interior del pueblo.

                                                                                 Otra de las cosas relevantes tanto de este pueblo en particular como de toda la zona es la pesca y preparación del Surströming o arenque podrido el cual es vendido como producto regional en toda la zona. La peculiaridad de este pescado envasado es el mal olor que desprende al ser abierto, por ello, es común que el plato se sirva en días que se come al aire libre. Como testigos de este "arte" nos pudimos encontrar con varios secaderos en los diferentes pueblos visitados, entre ellos en Norrfällsvike.
Saliendo de este pueblo pudimos fotografiar una de las cosas más curiosas y diferentes que podemos destacar de las villas pescadoras de la zona. Muchas de las casas tienen incorporado uno o más garajes en la parte baja de la casa donde guardar el barco o los barcos así solo basta con entrar en el garaje, aparcar y subir a casa, igual que el que guarda el coche!

Seguimos por la carretera turística hasta desviarnos en Bönhamn un pueblo de las mismas características del anterior, casas blancas y rojas con terrazas colgadas sobre el mar, secaderos y tranquilidad. Paseamos por sus estrechas calles que de vez en cuando te ofrecen un pequeño muelle donde asomarte a ver el mar. Como curiosidad la manera que tenían algunas de las casas (las que no tenían garaje) para amarrar los barcos y levantaros mediante poleas en caso de temporal o de querer almacenarlos.
Continuamos con la ruta parando a visitar a pocos kilómetros Barsta, un conjunto de pocas casas pero con un gran camping (ahora cerrado) delante del mar con bonitas vistas a uno de los islotes cubiertos de bosque. El lugar en si no vale nada pero pasarte un día tranquilo en el camping no debe estar nada mal. Siguiendo la florecita llegamos a un lugar totalmente surrealista, paramos en seco cuando desde la carretera divisamos una casa-templo china digna de ser fotografiada. Sorprendidos con encontrarnos con esto en medio de Suecia nos adentramos en lo que parecía ... no sabemos aún como describirlo, quizás como un pueblo museo o el pueblo de algún artista o coleccionista amante de las cosas extrañas. 

Conducidos por un sendero aparecimos en medio de un mundo que no era el que compartian sus pueblos vecinos. En una de las partes había toda una colección de elementos motorizados de todos los tiempos. Desde una quita nieves muy rupestre, hasta coches antiguos de diferentes épocas, una especie de coche oruga, trenes ... y hasta un avión!
En la otra parte del peculiar pueblo habían varias construcciones, desde algunos pequeños talleres de artistas, hasta una especie de pagoda oriental, una pequeña capilla, y varios puntos con explicaciones sobre las velocidades que alcanzan diferentes animales, o explicaciones sobre los diferentes tipo de insectos entre otras cosas. 
Aun no entendemos muy bien el significado de todo aquello, suponemos que en verano deben organizar diferentes actividades que le darán vida al lugar, pero en esta ocasión parecía que estuviéramos en el particular mundo de fantasía de quien sea el o la impulsor/a del lugar!

Volviendo al mundo real seguimos nuestra ruta hasta al magnifico puente por el que abandonamos la Höga Kusten.

Un curioso lugar donde pasar un par de días tranquilo, disfrutando de las bonitas villas pesqueras y de un paisaje peculiar en este país.

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