lunes, 12 de septiembre de 2011

NORUEGA - ISLAS LOFOTEN PARTE SUR - DE Å A MOSKENES

Abandonamos Bodø con el ferry que nos iba a llevar hasta Moskenes al sur de las islas Lofoten. Este ferry es largo (unas 3:15h)  y caro pero realmente te ahorra tiempo y hacer muchos kilómetros, aunque normalmente esto no nos supone ningún problema, esta vez era diferente, ya que disponíamos de pocos días con la familia para ir a visitar parte de las Lofoten. Es impresionante la panorámica de las islas durante la aproximación del ferry a Moskenes, es ahí donde empiezas a darte cuenta de porque se habla tan bien de este lugar, ya que delante de tus ojos se levantan impresionantes cordilleras de montañas rodeadas de mar, realmente precioso!

Nuestra estancia en las Lofoten la dividiremos en un par de entradas, esta primera donde hablaremos de las islas de Moskenesøy y Flakstadøy  visitadas con Carmen y Manolo y donde se encuentra la parte más turística pero a la vez la más espectacular paisajisticamente hablando, ya que es aquí donde puedes encontrar el mayor contraste entre grandes cordilleras y el mar debido a que es la parte más estrecha de todas las Lofoten, tan estrechas que solo caben montañas y el mar! En esta zona es además donde puedes encontrar  "pueblos pesqueros" muchos de ellos convertidos hoy en día en pueblos para el turismo repletos de rourbuer, antiguas casas para los pescadores, hoy rehabilitadas y listas para ser alquiladas.


En algunos de estos pueblos, como Å o Reine de la sensación de estar paseando por un escaparate, no hay ningún local, solo turistas y todo gira entorno a ello, excepto cuatro barcos pesqueros de noruegos que aún salen a pescar. Hay que decir que en todos ellos puedes encontrar una zona apartada de lo turístico donde encuentras casas de las que no salen en los panfletos de información del pueblo, las que no tienen pilares en el mar y se encuentran más al interior y es donde viven los locales, quienes básicamente se dedican al turismo y al secado y manipulación del bacalao hecho evidente por la multitud de secaderos que puedes encontrar por las islas, nosotros no hemos ido en temporada de secado, así que nos hemos tenido que conformar con ver almacenes llenos hasta arriba de bacalao seco.

Y en la siguiente entrada hablaremos de la parte norte, de las islas de Vestvågøy y Austvågøy menos turísticas, no tan espectaculares pero con preciosos rincones.

Después de toda esta parrafada vamos a lo que vamos, nuestra rutilla, esta vez con invitados, nuestros segundos invitados! Ona siempre tendrá el primer lugar en tierras Alemanas/Holandesas.

Empezamos por el pueblo de Å, curioso saber que se pronuncia O y es el último pueblo de toda las islas y suponemos que no es casualidad que le hayan puesto de nombre la última letra de su abecedario. Como comentábamos este pueblo es hecho para el turismo, todo son rorbuer, museos, cafetería, restaurante ... aun así es muy mono, ahí aprendimos que España, Portugal e Italia son los principales compradores de bacalao y que las cabezas las compran en Nigeria donde las utilizan junto con cacahuetes para elaborar una sopa típica.

Paseando por el diminuto pueblo encontramos el primer almacén repleto de bacalao que a diferencia de los que vimos más adelante, aún seguía con todos los pescados colgados en barras de madera, en vez de apilotonados para ser enviados.

Hay que mencionar que los típicos secaderos de la zona suelen ser estructuras de madera situadas al aire libre (ya colgaremos alguna foto en la próxima entrada).

Después de esta visita nos fuimos a buscar algún lugar donde dormir, esta vez no valía con una plaza de parking cualquiera, necesitábamos algún tipo de bungalow donde alojar a los invitados, pues en Furguiburi están los sitios contados! Así que tras dar muchas vueltas y preguntar en varios lugares encontramos nuestro lugar en un camping cercano a Ramberg. La situación del camping era espectacular, rodeado de montañas y con una larga playa de arena blanca frente a nosotros. Como es habitual en este país, las playas no están demasiado ocupadas (el tiempo no acompaña) y es un buen lugar donde ir a pasear con las perras. Se pegan cada carrera ..!!


Al día siguiente tocaba madrugón, pues a la marea por mucho que se lo pidas no quiere venir a horas más normales .. le enviamos un par de mensajes pero nada! y como ya hemos comentado, a Manolo "el fisherman" le encanta la pesca y nos explicó la importancia de pescar cuando sube la marea, así que para Nusfjord que nos fuimos antes de que llegaran todos los peces! Dejamos a Manolo en unas rocas manos a la obra y el resto nos fuimos a dar una vuelta por el lugar. El pueblo se encuentra situado en un fiordo, en un precioso entorno y aunque el pueblo es bastante turístico (en temporada alta te cobran 50 Nok por entrar ya que dicen es un pueblo pesquero preservado) tiene su encanto como todos los de la zona, bonitas casas rojas y amarillas, entramados de madera sobre el agua que unen las distintas casas .. en fin, la dinámica en esta zona.

De nuevo todos juntos continuamos ruta hacia un lago cercano, donde paramos a comer y a echar un poco más la caña pero esta vez en agua dulce.

De vuelta hacia el camping aprovechamos para dar una vuelta por la zona cercana al pueblo de Ramberg, el pueblo en si no vale nada pero tiene una playa preciosa y como ya viene siendo habitual en este país situada en un entorno impresionante.

Ahí nos encontramos con una pareja de españoles que en ocho días habían recorrido la distancia que nosotros habíamos hecho en dos meses y ya tenían ganas de volver a su casa. ¿Como puede ser?

camping tocaba sesión de pesca nocturna en un lugar cercano recomendado por nuestro amigo Henrich de la oficina de turismo de Ramberg. Tras tanto esfuerzo finalmente llegó la recompensa y pudimos cenar unos carboneros buenísimos! Aunque todo tiene su precio y a Manolo se le estaba empezando a quedar cara de...... Bacalao!!







Al día siguiente tocaba buscar un nuevo lugar donde alojarse y como no había ganas de encontrar uno de los famosos Rorbuer y lo encontramos en el pequeño pueblo de Hamnøy. La "cabaña" era monísima y el lugar era ideal, rocas cercanas donde pescar, un pequeño pueblo que visitar y todo eso rodeado de magnificas montañas. Tanto nos gustó el lugar que prácticamente nos quedamos toda la tarde, ya que el tiempo no acompañaba, disfrutando de nuestra nueva casa (la de la derecha de la foto).




Teníamos las horas contadas pues el avión de vuelta a Barcelona, tal como las mareas, salía muy temprano y no suele retrasarse. Nos quedaba un solo día para disfrutar de las islas antes de tomar de nuevo el ferry hacia Bodø así que aprovechamos para ir a visitar Reine, del cual habíamos leído que era el pueblo más fotografiado de Noruega y del cual opinamos que a pesar de estar como todos en un precioso entorno y de tener una zona donde habitan los locales, en este caso de mayor tamaño (no los locales que son de la misma estatura que en resto del país sino en el número de casas), en sí es un parque temático del Rorbuer. Los hay de todos los tipos, tamaños, con el tejado de pizarra, de hierba, de hierba y pizarra (no lo hemos visto en ningún lugar del país), con redes pescadoras a modo decorativo en las paredes y casi todos ellos con una barquita bajo los pilares que los sustentan, suponemos que en su origen era la manera que tenían los pescadores de proteger la barca de las inclemencias meteorológicas pero apostamos lo que sea a que de todas esas barcas la mitad se hunden si las llevamos al mar, en fin, un complejo turístico a tope!

Quizás la foto más bonita del lugar es tomada desde las afueras desde donde se puede apreciar el entorno y el pueblo a orillas del mar.


Así concluimos nuestros días en la parte sur de estas islas, maravillados con los paisajes que nos ofrecía pero algo decepcionados con la "explotación" turística del lugar, aunque como ya hemos dicho varias veces ojalá las explotaciones turísticas de otros países siguieran el modelo noruego. Para disfrutar plenamente de los pueblecitos de la zona uno debe hacer un esfuerzo mental, volver unos cuantos años atrás y ver en ellos a la población local dedicada a lo que durante siglos ha sido su sustento, la pesca.


Precios ferrys:

Bodø-Moskenes :
Furgo: 586 kr 
Adulto: 163 kr









2 comentarios:

  1. Una envidia "sana", y teniendo a Carmen cerquita, podeis estar seguros de que tenemos todos los detalles de esos estupendos dias y los hartones de comer pescado, "importado" por la caña de Manolo. Feliz viaje.

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  2. Hola Lulu!

    Supongo que ya estaréis al corriente de todos estos días y además con mucho más detalle!

    Tuvimos pescado para comer todos los días y congelado para que Javi y yo comiéramos otros cuantos más.

    Esperamos seguir dando envidia sana por mucho tiempo más!

    Un saludo!

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