miércoles, 27 de julio de 2011

NORUEGA - STAVANGER

Como ya hemos comentado en la entrada anterior acabamos nuestro crucero en el Lysefjord en Lauvvik y al día siguiente fuimos a la principal ciudad de los fiordos del sur, Stavanger.

Tras recorrer unos kilómetros y pasar por otro de los rarísimos peajes de Noruega, para quien no los conozca explicaremos un poco de que se trata: en algunas carreteras de este país, especialmente en la entrada de las ciudades, encuentras lo que ellos llaman Automatic toll. Se trata de unos puestos de peaje muy diferentes a los que estamos acostumbrados en España, no hay nadie que cobre simplemente hay unas cámaras que hacen una foto a la matrícula y posteriormente hay varias formas de pago: Pagar en algunas gasolineras marcadas como  Kr Service, esperar a que te envíen a tu casa por correo ordinario la orden de pago (opción que nos recomendaron en la oficina de turismo) o asociar en una web tu matrícula a una targeta de crédito. La verdad que es muy sorprendente y si finalmente nos llega a Barcelona la factura vamos a flipar!

A lo que íbamos, finalmente llegamos a Stavanger y tras dar una vuelta de reconocimiento vimos que había muchas autocaravanas aparcadas en una zona cercana al puerto, pero como no, las zonas céntricas de las ciudades son de pago y de inicio siempre intentamos evitar estos lugares, así que seguimos probando opciones hasta encontrar una calle residencial cercana al centro que nos pareció un buen sitio donde dejar a Furguiburi y dónde no había que pagar, aunque aún hoy dudamos si se necesitaba una acreditación de vecinos para aparcar allí. La verdad es que nadie nos dijo nada igual porque era domingo.

Hacía un día bastante malo, no había parado de llover desde que nos habíamos levantado y la verdad no tenía mucha pinta de mejorar, pero bueno ya nos vamos acostumbrando a las inclemencias meteorológicas que nos acompañan desde que llegamos a este país, lo de dondevayaelsol...habrá que ponerlo en duda!


Primera parada en la oficina de turismo, situada al lado de la catedral (como no en obras), con la idea de hacernos con un plano de la ciudad  pero nos fuimos liando y finalmente acabamos con la mochila cargada de información de casi todas las regiones de noruega, una muy buena oficina de turismo!

El centro de la ciudad es muy pequeño y esta formado principalmente por callejuelas adoquinadas con casas de madera, la lástima fue que al ser domingo la mayoría de tiendas estaban cerradas y al llover no había el ambiente en la calle que suponemos debe haber habitualmente. Este entramado de callejuelas forma una zona semielíptica que se adentra en el mar dejando a un lado la zona portuaria e industrial y al otro un bonito paseo con terrazas donde tomar algo, eso si mejor en un día soleado aunque nos conformamos con nublado!

A nosotros principalmente nos gustó una de la calles, Øvre Holmegate, que tenía todas las fachadas de las casas pintadas con diferentes colores y le daba un matiz muy cálido al día gris que estábamos teniendo.


Una vez vista esta parte del centro nos entró hambre y de nuevo un falafel fue la mejor opción. Hay que hacer una mención especial al lugar donde fuimos a comer, imaginaros el típico lugar de fast food... pues en este podías disfrutar de música  máquina a unos volumenes inimaginables, la verdad que nos pegamos unos bailoteos y nos echamos unas buenas risas, era como estar en el X-qué (que quede claro que no somos asiduos a este tipo de lugar)!! Un cartel en la entrada anunciaba "Bacalao", de inicio pensamos que se refería a un plato de pescado pero ya pasado un rato nos dimos cuenta de que igual era por la música!


Después de comer nos quedaba visitar la parte antigua de la ciudad, Gamble Stavanger. La verdad que llovía muchísmo y nos quedamos empapados de camino al lugar, pero bueno la visita mereció la pena. Esta parte al igual que la zona que ya hemos explicado está formada por callejuelas adoquinadas y antiguas casas de madera que pertenecían a los marineros, pero con la peculiaridad que en este caso todas las casas son blancas, están perfectamente conservadas y están decoradas con muchísimas flores lo que le da un toque muy especial. La verdad que es una zona preciosa lástima una vez más del tiempo que no nos acompañó!

Bien mojados decidimos volver con Furguiburi y emprender de nuevo nuestro camino hacia Lauvvik pues  teníamos que coger un transbordador para llegar a nuestra segunda excursión por la zona, el Preikestolen.


La verdad que a pesar del clima nos llevamos muy buena impresión de la pequeña ciudad de Stavanger, a nuestro parecer mucho más bonita y acogedora que la capital del país.

2 comentarios:

  1. Hello!
    como estais familia?

    Donde fue el sitio ese que andasteis por encime de un glaciar?

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  2. Mansoni! Tienes una nueva entrada fresquita con esta excursión!!

    Ahora te mandamos un mail y te explicamos que tal nos va!!

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